martes, 5 de enero de 2021

"Descubriendo" el WoW

 


Como consultores, en gestión de proyectos, muchas veces cometemos el error de ofrecer a nuestros clientes recetas fundamentadas en lo que creemos es el deber ser, por supuesto estamos convencidos, con respaldo estadístico incluso, de que el desarrollo o adopción de alguna metodología, sostenida en las buenas prácticas, tendrá un impacto positivo para la organización o empresa que estamos atendiendo.

Esto último no deja de ser verdad, sin embargo, en mi opinión es poco acertada la prescripción estándar del tipo “tienes que implementar esto o aquello” sin antes darnos el tiempo de entender a la organización y a sus problemas, como me comentaba un cliente de “leer a la empresa”.

Les cuento un poco de mi última experiencia en este sentido, hace poco más de un año comencé un trabajo de consultoría para una empresa del sector de la construcción, en particular de lo que se conoce como retail o remodelación de locales comerciales, su problema principal era la gestión de sus proyectos. Las obras se entregaban con retraso y sobre costo, afectando la rentabilidad de la empresa, producto entre otras cosas de cambios en el alcance y fallas en la planificación, así como en la gestión de la calidad.

Como seguramente se imaginarán llegué con mi PMBoK bajo el brazo, para, pronto darme cuenta de que esta intervención iba a ser más compleja de lo que pensaba. Esta empresa es del tipo familiar, sin una estructura definida, sin una cultura de procesos y procedimientos, en fin, podemos imaginar a un conjunto de personas, que definitivamente saben hacer su trabajo, pero, de manera empírica, atendiendo emergencias constantemente, al vaivén de los cambios exigidos por los clientes, que hoy quieren una cosa y mañana otra, todo un caos al menos para quienes conocemos “cómo” se debe gestionar un proyecto de ciclo de vida predictivo.

Dado este escenario, y ayudado por el receso que significó la pandemia y que me permitió reevaluar mi intervención, opté por desechar mis expectativas y guardar mis “procesos de la gerencia de proyectos” para entender, basado en la lectura del libro Choose your WoW del PMI, la manera en que esta organización trabaja, sin juzgarla como buena o mala, y partiendo de ese entendimiento proponer pequeños cambios que le permitieran al equipo resolver sus problemas paulatinamente mientras siguen enfocados en agregar valor a sus clientes.

Y es ahí donde tal vez esté el punto más importante, en tomar lo que está haciendo la organización, que nos guste o no genera resultados, honrarlo y reconocerlo, en vez de juzgarlo porque no se parece en nada a lo que dicen nuestros “Books of Knowledge” y ayudar al equipo a mejorar su manera de trabajar, a descubrir su WoW.

Seth Godin en su libro Esto es Marketing nos habla de lo importante que es la empatía para lograr resultados cuando estamos trabajando con y para otros, “no todos creen, saben o quieren lo mismo que nosotros”, estas palabras no solo encierran una lección para quienes trabajamos como consultores, en gestión de proyectos u otras áreas, para quienes muchas veces parecemos fundamentalistas de las buenas prácticas o de la agilidad, sino, también es una lección para la vida.

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