lunes, 6 de septiembre de 2010

Las redes sociales, aliadas en la formulación y gestión de proyectos



No cabe duda del impacto que las redes sociales han tenido en la vida de los seres humanos en los últimos años. Millones de personas compartimos información de todo tipo a través de herramientas como facebook, twitter, youtube y muchísimas otras que están a nuestra disposición en la internet.

A través de estas redes podemos conocer personas, reencontrarnos con viejos amigos, expresar nuestras ideas, conseguir empleo, pareja, etc. Pero además, estos medios digitales son muy útiles para la identificación de necesidades y/o problemas y la generación de proyectos o soluciones para satisfacerlas.

Desde el punto de vista privado, es muy fácil constatar como las grandes corporaciones se han asegurado de tener presencia en la red, para interactuar con sus consumidores (actuales y potenciales) y obtener así, de primera mano y a bajo costo, un estudio de mercado que les permita mejorar sus productos, adaptándolos a las exigencias del mercado, crear nuevos bienes o servicios, conocer cómo esta posicionada su marca y cómo se están comportando sus competidores.

Un ejemplo que me dejó asombrado hace pocos días, es el manejo que hace Gatorade de sus redes sociales, para lo cual, esta corporación creó todo un departamento donde se le hace seguimiento a las opiniones que sus “seguidores” expresan en medios como twitter y facebook y a partir de allí se elaboran estrategias para mejorar el desempeño de la marca, satisfacer a los consumidores y generar mayores beneficios económicos para los accionistas.

(Aquí les dejo el link por si quieren verlo http://bit.ly/9aoXVK )

Si lo enfocamos desde el punto de vista de los proyectos orientados al desarrollo, una comunidad organizada podría hacer uso de las redes sociales para dar a conocer a las autoridades competentes sus problemas y pedir a estas soluciones. Un ejemplo son los grupos que existen en twitter en donde se denuncian crímenes, los cuales en muchos casos, son seguidos por las autoridades policiales para reforzar la seguridad en las áreas más críticas.

De esta manera podemos imaginarnos un mundo en el que las personas se organicen, determinen cuales son las necesidades de su comunidad y utilicen además de los medios habituales, las redes sociales para hacerle conocer a los servidores públicos de que adolecen.

Por otra parte, tendríamos a los organismos del Estado, monitoreando las redes sociales para elaborar un diagnostico, al menos preliminar de las necesidades del colectivo, lo que les ahorraría costos y les permitiría orientar las políticas públicas y los proyectos de una manera más efectiva.

Las redes sociales también nos permiten intercambiar experiencias con grupos o personas que hayan o estén desarrollando un proyecto con características similares al nuestro, lo que representa una fuente de información que nos ayudaría en la toma de decisiones, el cálculo de costos, el diseño de actividades, el manejo de riesgo, etc.

En definitiva, pienso que el potencial de estas herramientas para facilitar muchas de las fases de un proyecto se pierde de vista. En la llamada era de la información, donde esta se ha hecho más accesible acortando las asimetrías, estar interconectados nos hace más efectivos y eficientes a la hora de formular y ejecutar un proyecto.

Los invito a comentar este artículo y si conocen alguna experiencia donde se hayan utilizado las redes sociales en el desarrollo de algún proyecto, nos la cuenten.