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Equipos de proyecto "desarrollados"



Para el economista venezolano Ricardo Hausmann el desarrollo de las naciones depende, entre otros factores, de la acumulación de lo que él llama know how o saber hacer colectivo. Utilizando el juego de scrabble como símil, Hausmann explica que en la medida en que un país cuente con más conocimientos y experiencia que pueda combinarse para la producción de diferentes bienes o servicios (letras), estará en la posibilidad de generar productos a una mayor escala y complejidad o valor agregado (palabras más largas). 

Pensando en los equipos de proyectos, podemos utilizar esta misma lógica a la hora de conformarlos. En este sentido hay 2 elementos que debemos tener en cuenta para constituir equipos de proyectos “desarrollados” estos son:
1.- Elegir un buen “line up”: tomando en cuenta el conocimiento necesario para llevar adelante el proyecto, debemos procurar elegir a aquellos profesionales que por sus saberes y experiencia puedan aportar mucho más a la iniciativa. Volviendo a la lógica del juego de scrabble, estos integrantes del equipo serían las letras.
 
2.- No todo es la individualidad: como sabemos, contar con una constelación de estrellas en nuestro equipo no es una condición suficiente para lograr buenos resultados. Es necesario que el conocimiento y habilidades (know how) de cada uno se complementen con las de sus pares y todos trabajen coordinadamente para la consecución de las metas planificadas. En otras palabras, no es suficiente que contemos con un gran delantero, si sus habilidades no pueden conjugarse con las del resto de sus compañeros ni se logra que actúen mancomunadamente, lo más probable es que nuestro “champion” no anote ni un gol.

 
Por supuesto y como los equipos de proyectos no están conformados por máquinas, es necesario que como líderes también evaluemos la disposición, de cada uno de los profesionales que convocamos para conformar nuestro equipo, a interactuar y cooperar con sus compañeros. Como hemos conversado en otras oportunidades, en un buen equipo de proyectos no hay cabida para egos inflados, por el contrario el espacio debe estar reservado para seres humanos capaces de compartir y conformar una relación de confianza y apoyo mutuo, en la que todos los saberes se complementen, los miembros aprendan y se genere conocimiento colectivo.
 
Les dejo un video donde Hausmann explica muy bien su interesante tesis. 


Equipos de proyectos que aprenden rápido



El cambio acelerado se ha convertido en la norma del mundo de hoy. Constantemente y en la búsqueda de hacer más eficiente nuestras vidas, se desarrollan nuevas maneras de hacer las cosas, lo que nos somete a un proceso de aprendizaje y des-aprendizaje que nunca acaba.
Los equipos de trabajo y en especial los de proyectos no escapan a esta realidad, en la que el cambio debe ser asimilado lo más rápido posible, ante el riesgo de que la organización pierda oportunidades de mercado con la competencia o de que la nueva tecnología se haga obsoleta antes de que los miembros del equipo logren dominarla.
En un artículo que re – leí recientemente, titulado “Speeding Up Team Learning” los autores, Amy Edmondson, Richard Bohmer y Gary Pisano, nos cuentan cuáles son las características que diferencian a los equipos que aprenden rápido de aquellos que no lo hacen. Estos hallazgos fueron el producto de un trabajo de investigación llevado a cabo en los 16 centros médicos más importantes de Estados Unidos, mientras se implementaba una nueva y difícil técnica para realizar cirugías cardíacas.
Según los autores, los equipos que aprenden más rápido se caracterizan por tres elementos fundamentales:
1.- Son equipos diseñados para aprender:
Los autores identificaron que los equipos que aprenden más rápido son aquellos que se conforman tomando en cuenta tanto los conocimientos y habilidades técnicas de los integrantes, como sus habilidades blandas. La capacidad para trabajar en equipo, la disposición para lidiar con situaciones nuevas y ambiguas y la confianza que tengan los miembros para ofrecer sus sugerencias y expresar sus opiniones al resto de sus compañeros, sin importar el estatus, son condiciones necesarias para que el proceso de aprendizaje ante un cambio en los procedimientos o una nueva tecnología sea más rápido.
Esto demanda del gerente de proyectos la capacidad de equilibrar entre ambos tipos de habilidades, duras y blandas, a la hora de elegir o influir en la elección de los miembros de su equipo de trabajo.
2.- Los líderes asumen el reto de manera tal que los miembros del equipo se mantienen altamente motivados a aprender
La segunda característica identificada en este tipo de equipos, es la actitud del líder o gerente de proyecto ante la transformación. Los equipos más rápidos en aprender son aquellos en los que el líder asume el cambio como un reto para la organización y no como un simple asunto técnico.
Según los autores, este tipo de gerentes de proyecto le dan una mayor importancia a encontrar nuevas maneras para que el equipo trabaje junto y con motivación que a la adquisición individual de nuevas habilidades. Entendiendo que el buen funcionamiento de la nueva metodología de trabajo requiere de la participación de todos los integrantes.
3.- El líder crea un ambiente de comodidad psicológica que incentiva la comunicación entre los miembros del equipo y la innovación
Los equipos que aprenden más rápido son aquellos en los que existe la suficiente confianza entre sus miembros, para que estos se sientan en la libertad de expresar sus opiniones, sugerir o intentar nuevas maneras de hacer las cosas, puntualizar aquellos problemas que hayan identificado o asumir sus errores. Sin correr el riesgo de quedar en ridículo o ser avergonzados ante sus compañeros.
Según los autores, el líder de proyecto o del equipo debe crear una atmósfera en la que el ensayo y error se asuma con naturalidad, generándose la comunicación necesaria en el equipo para cualquier proceso de aprendizaje.
Así como la investigación sirvió para identificar estos tres elementos que permiten a los equipos transitar aceleradamente por su curva de aprendizaje, también fue útil para dejar al descubierto aquellos, que a pesar de la creencia popular, no juegan un rol catalizador en este proceso, no siendo condiciones suficientes:
La experiencia y los conocimientos del líder y los miembros del equipo de proyecto.
El apoyo de la gerencia de la organización a la adopción del nuevo procedimiento o tecnología
El estatus o nivel del gerente o líder del proyecto
Que el equipo de proyectos registre y realice reuniones post ejecución para revisar las lecciones aprendidas
En el próximo artículo les comentaré cuáles son, según estos autores, las características de un gerente de proyectos orientado al aprendizaje.

El líder de proyectos, un facilitador en el equipo de trabajo



Una de las diferencias entre el líder y el gerente de proyecto, es que el primero no solo se responsabiliza por que los objetivos se cumplan, sino que además procura contribuir en el desarrollo personal y profesional de su equipo de trabajo.

Como modelo a seguir, el líder de proyecto está en la capacidad de convertirse en un ejemplo de conducta para sus subordinados, generando beneficios para estos, el proyecto y la organización. En un artículo publicado recientemente en el blog Voice on Project Management y escrito por Bernadine Douglas, se nos presentan tres consejos para utilizar nuestra posición de liderazgo en post de impulsar la mejora de los miembros del equipo.

Ayuda a mejorar a los miembros de tu equipo de trabajo/proyecto

Como nos comenta el artículo el líder de proyecto debe conocer a los miembros de su equipo y tener claro cuáles son las fortalezas y áreas de mejora de cada uno de ellos. De esta manera se pueden aprovechar las primera y proponer o desarrollar planes de formación y/o capacitación para lidiar con las debilidades.

Una de las maneras para fomentar la mejora, de todos los miembros del equipo de proyecto incluyendo al líder, es permitiendo el libre intercambio de ideas sobre la iniciativa. Discutir y escuchar activamente distintas opiniones sobre determinada actividad o tarea, no solo nos lleva a tomar mejores decisiones, sino que además nos permite seguir aprendiendo.

Otro elemento clave en la mejora de los miembros del equipo es la capacidad que tenga el líder de proyectos para delegar responsabilidades. De esta manera cada uno de los que forma parte del equipo se sentirá tomado en cuenta y podrá mejorar sus habilidades y adquirir otras a través de su desempeño.

La autora nos comenta además, que si en nuestra organización es tomada en cuenta la opinión del líder de proyecto para la evaluación de desempeño de los miembros del equipo, esto se convierte en una oportunidad adicional para sugerir áreas de mejora que permitan el empoderamiento de cada uno de ellos.

Inspira a los miembros de tu equipo de trabajo/proyecto

La mejor manera de influir sobre los demás es con el ejemplo, por esta razón la autora del artículo nos recomienda ser un "buen líder de proyecto" independientemente de que los miembros de nuestro equipo aspiren o no a una posición similar. La manera en que nos comportamos en el trabajo, comenta el artículo, dice muchas cosas sobre como desempeñamos nuestra profesión y la organización a la que pertenecemos.

En alguna oportunidad leí que el buen líder es aquel que ayuda a otros a liderar. Desde la posición de líder de un proyecto se puede mostrar a cada uno de los miembros de nuestro equipo su capacidad para liderar independientemente de la posición que ocupen dentro de la organización.

Enseña a los miembros del equipo de trabajo/proyecto

Compartir nuestros conocimientos y habilidades con los miembros del equipo de proyecto puede en un momento determinado ayudarlos a mejorar su desempeño. De esta manera no solo estamos ayudando al proyecto y a la organización, sino también a la persona.

El verdadero líder de proyectos juega entonces el papel de mentor de los miembros de su equipo, promoviendo el crecimiento y desarrollo de cada uno de estos. Se necesita entonces tener la valentía para ayudar a avanzar a quienes están a nuestro alrededor aunque eso signifique un riesgo para nuestra posición de poder, la humildad para escuchar y aprender de nuestros subordinados, la capacidad de creer en las capacidades de nuestro equipo y la disposición para compartir lo que hemos aprendido.

Les dejo el link del artículo original: 

¿Cómo conformar equipos de proyecto creativos?




La creatividad y la improvisación, entendidas como la capacidad de explorar caminos alternativos para la resolución de problemas inesperados, son dos atributos muy apreciados en los equipos de proyectos. Como conversamos hace poco en un post, la planificación no está reñida con la improvisación, por el contrario nos provee de un marco de trabajo que podemos considerar flexible, abierto a la innovación y a la búsqueda de cursos de acción más efectivos y eficientes para el logro de los objetivos del proyecto.

Toda organización debe procurar que la creatividad se convierta en un valor empresarial, incentivándola y cultivándola entre sus miembros, ya que las nuevas ideas son el motor que les permite, en un mundo tan cambiante, mantenerse dentro de la competencia. Esta es una de las afirmaciones que comparte TeresaAmabile en su artículo How to Kill Creativity publicado originalmente por Harvard Business Review en septiembre de 1998.

Como gerentes de proyectos debemos preguntarnos ¿cómo ensamblar equipos creativos?, la autora del artículo nos da algunas luces al respecto. En primer lugar debemos prestar especial atención en incorporar profesionales con diferentes visiones, disciplinas y que sean capaces de apoyarse los unos a los otros, sin perder de vista el objetivo común de lograr los resultados planificados.

La diversidad de los miembros del equipo del proyecto nos permite contar con una variedad de puntos de vista a la hora de enfrentar un problema. Aunque las diferentes ideas pueden desencadenar en un conflicto, también es cierto que si este es funcional y el gerente tiene las capacidades para manejarlo, de la discusión y el acuerdo emergerá la mejor solución posible.

De esta manera, el proceso de toma de decisiones se hace más efectivo y eficiente, incorporando la mayor cantidad de información posible, tomando en cuenta la diversidad de opiniones de los miembros del equipo de trabajo, fomentando el pensamiento crítico y creativo y creando un ambiente de compromiso con el curso de acción decidido con la participación de todos. Además evitamos caer en la trampa del pensamiento grupal "group thinking" y del “advocacy” a la hora de tomar decisiones.
 
Otro elemento fundamental para la conformación de equipos de proyecto creativos es asegurarnos de que cada uno de los participantes comparta la emoción y las ganas de trabajar en post de alcanzar las metas propuestas. En otras palabras, los miembros del equipo deben mostrar un verdadero compromiso con el rol que les toca desempeñar, como en un equipo de fútbol, tanto el medio campo, como el delantero y hasta quienes están en la banca, no solo deben entender que son importantes para ganar el partido y estar motivados, sino, que además deben hacer su mejor esfuerzo para lograrlo.

El gerente de proyecto también debe tener en cuenta la disposición de cada uno de los posibles integrantes de su equipo para ayudar y motivar a sus compañeros en los momentos difíciles, así como la capacidad para reconocer el valor del conocimiento y la experiencia que cada uno de ellos agrega al equipo.

Adicionalmente a la conformación de un equipo heterogéneo, capacitado, motivado y colaborativo, el gerente de proyecto debe dar a los miembros la libertad para que exploren sobre diferentes cursos de acción en la resolución de problemas. Esta autonomía, relacionada con los procesos y no con los objetivos los cuales deben estar bien definidos, permite la aparición del pensamiento creativo y la innovación.

Es importante también que a cada uno de los miembros del equipo se le asignen tareas que calcen con su conocimiento y capacidades y además se les dote con los recursos necesarios para poder desempeñarlas con éxito. Aunque el retar a los miembros del equipo a superar sus límites es una buena política, es contraproducente asignarles tareas imposibles o que escapen a sus capacidades, ya que esto solo traerá frustración y un bajo desempeño.

Por esta razón el gap entre las capacidades y las tareas asignadas debe ser manejable, si esperamos retar a los miembros del equipo a que den más de cada uno de ellos, que sea un 115% y no un 300%.

Finalmente, para que la creatividad florezca en el equipo de proyecto, esta debe ser apreciada tanto por el gerente como por la organización en general, quienes deben estar dispuestos a no castigarla, entendiendo que los procesos creativos están signados por la experimentación y muchas veces por el error, antes de alcanzar una solución, proceso o producto innovador.

Como comenta la autora de How To Kill Creativity, la gestión de la creatividad tiende a ser sub estimada o considerada un imposible, dada su intangibilidad. Sin embargo, siguiendo los tips ya comentados, es posible que podamos incentivarla y manejarla en post de la mejora en la gerencia del proyecto y la organización.

¿Se convertirá la gestión de la creatividad en una nueva área de conocimiento en la gestión de proyectos? es una pregunta que podríamos hacer dada la importancia que parece tener esta variable. 

Lecturas y recursos relacionados 

Amabile, T. (1998). How to Kill Creativity. Harvard Business Review on Managing Projects. 




Tres tips para manejar equipos de proyectos a distancia



En un mundo globalizado los miembros de un equipo de proyecto no necesariamente tienen que compartir el mismo espacio físico, incluso existe la posibilidad de que ni siquiera se encuentren en el mismo país. Esto se ha convertido en un gran reto para los gerentes que deben manejar este tipo de iniciativas, cuyo desarrollo traspasa las fronteras nacionales.

Sobre este tema habla un interesante artículo que leí hace un par de semanas en el blog del PMI, escrito por Dave Wakeman y titulado “Tres Tips para el Control Remoto” de proyectos. El autor hace énfasis en las ventajas que han creado los avances tecnológicos y que nos permiten estar conectados, además de poder acceder a un grupo no restringido geográficamente de habilidades profesionales.

Haciendo un ejercicio de imaginación, podemos pensar en un proyecto planificado y controlado en España, para producir un bien con componentes desarrollados en India, China y Perú, ensamblado en los Estados Unidos, con una campaña de publicidad realizada en Francia, para ser comercializado en Alemania.

El autor nos deja entonces tres consejos para afrontar, con éxito, el reto de manejar un equipo de  proyecto que trascienda nuestras fronteras:

1.- Gerenciar en base a resultados: Debemos mantener el foco sobre los resultados y no en las actividades que se están llevando a cabo. Wakeman nos invita a asignar tareas que generen un producto, cuyo tiempo de entrega sea sensible para el proyecto.

De esta manera, explica el autor, será mucho más sencillo determinar la contribución al proyecto de cada uno de los miembros del equipo de trabajo, midiéndola en base a los entregables y no a las actividades. Por otra parte, el utilizar esta metodología para la asignación de las tareas permite mantener al equipo del proyecto enfocado en los objetivos y encontrar mejores y más creativas soluciones a los problemas que se puedan presentar.

2.- Establecer un plan claro de comunicación: Comenta el autor que tener reglas y mecanismos claros para la comunicación, entre el gerente del proyecto y los miembros del equipo de trabajo, y respetarlos, permite evitar que los vacios comunicacionales sean filtrados con especulaciones infundadas y observaciones que en nada ayudan al logro de los objetivos del proyecto.

Para tal fin Wakeman sugiere como punto de partida que el gerente de proyecto le comunique a cada uno de los miembros del equipo, cuándo será el momento exacto en que comenzarán a comunicarse, eligiendo conjuntamente cuál será el mejor mecanismo para realizar este intercambio.

Adicionalmente, el gerente de proyecto puede trabajar con cada uno de los miembros del equipo sobre los canales más efectivos para comunicarse con él, enriqueciendo de esta manera las líneas de comunicación y generando las expectativas apropiadas sobre lo positiva y efectiva que puede ser la comunicación a pesar de la distancia.

3.- Establecer una cadena de mando: El gerente de proyecto debe aprender a delegar y más si cumple con su rol desde lejos. Como nos comenta Wakeman, es prácticamente imposible mantener bajo control todos y cada uno de los aspectos del proyecto, más cuando los miembros del equipo se encuentran en países y zonas horarias distintas.

Por esta razón es de vital importancia establecer una cadena de mando para el éxito del proyecto, la cual según el autor podría estar estructurada como un diagrama de flujo. La cadena de mando tendrá la función de hacer posible que el proyecto siga adelante independientemente de que su gerente se encuentre a medio mundo de distancia.


Seguramente existen otros aspectos a tomar en cuenta para ser exitosos con el manejo de un equipo de trabajo cuyos miembros estén en diferente partes del mundo, según Wakeman, seguir estos tres consejos nos facilitarán la tarea de lidiar con ellos. Les dejo el link del artículo original para quien quiera revisarlo.

Cómo confeccionar un equipo de proyecto



Un elemento fundamental para el éxito en el desarrollo de un proyecto es la elección del equipo de trabajo. Esta misión queda en manos del gerente o líder de la iniciativa quien, siguiendo los lineamientos del cliente y los atributos requeridos por el equipo, debe valerse de su experiencia e intuición para reclutar a aquellos individuos capaces de, a través del trabajo en equipo, lograr materializar el objetivo propuesto.
Existen un conjunto de características ideales que debe tener cada uno de los candidatos  a formar parte del equipo de proyectos y que deben ser tomadas en cuenta por el gerente a la hora de realizar el proceso de selección. Algunas de estas son:

- Ser flexible
- Ser confiable
- Apoyar a sus compañeros de equipo
- Tener objetivos compartidos
- Estar técnicamente capacitados 
- Ser honestos
- Respetar a los demás 
- Estar auto motivados
- Estar orientados a las soluciones 
- Estar totalmente comprometidos con el grupo 
- Ser capaces de compartir o ceder poder 
- Ser capaces de participar en discusiones del equipo
- Ser capaces de colaborar
- Ser capaces de relacionarse de manera efectiva con sus compañeros de trabajo

El evaluar todas estas características, y aquellas que seguro son relevantes pero se escapan de esta lista,exigen que el gerente del proyecto no solo tenga las credenciales profesionales y las habilidades personales que le permitan ser un buen líder, sino que además debe ser un buen conocedor del ser humano para estar en capacidad de hacer una buena selección.

Adicionalmente un buen equipo de proyectos debe contar con:

- Un buen sistema de asignación de roles y responsabilidades
- Sistemas de información que promuevan la comunicación efectiva
- Deben utilizar herramientas y técnicas para la planificación
- Deben promover la participación contínua de los miembros clave del equipo
- Establecer sistemas de toma de decisiones por consenso 

Los buenos equipos de proyectos se mantienen enfocados en el logro de los objetivos, reforzando las características de sus integrantes y del grupo. El gerente o líder del proyecto tendrá la responsabilidad de remover a aquellos miembros del equipo que no sean capaces de jugar para este o sobre pongan su agenda individual a la colectiva.

Fuente consultada: Pre - Project Planning Handbook (1995). The Construction Industry Institute, Pre - Project Planning Research Team.