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¿Financiar o invertir en un proyecto?



Las organizaciones ejecutan proyectos de acuerdo a sus atributos, desestimando la manera en que es financiada cada una de estas iniciativas, ya que en muchos casos es prácticamente imposible determinar de qué fuente provienen los fondos para cada una de ellas. Esta situación cambia cuando la empresa es igual al proyecto, cobrando una vital importancia la decisión de si utilizar nuestros fondos (invertir) y/o fondos prestados (financiar).

Combinar las decisiones de inversión y financiamiento nos puede llevar a tomar decisiones erradas sobre la factibilidad de determinado proyecto. Por otra parte debemos tener en cuenta que un proyecto financiado con fondos de terceros tendrá mayor riesgo de volatilidad e insolvencia que uno en el que invirtamos nuestro dinero, lo que nos obligará a considerar no solo el costo de nuestro capital, sino también los intereses que pagaremos a quienes nos están financiando.

Veamos cómo el mezclar la decisión de invertir y/o financiar nos puede llevar a tomar una mala decisión. Supongamos que tenemos un proyecto en el que hemos decidido invertir y cuyo flujo de efectivo se muestra a continuación:




Cuando calculamos el valor presente neto y la tasa interna de retorno, con una tasa de descuento  del 30%, obtenemos que el VPN = - 1740 y la TIR = 26,3%, razones por las cuales decidimos no invertir en este proyecto.

Qué pasaría si el 50% de la inversión inicial proviniera de fondos prestados, observemos el flujo de fondos del préstamo en la siguiente tabla:



A continuación podemos observar los flujos de efectivo del proyecto sin y con financiamiento. Al calcular el valor presente neto y la tasa interna de retorno del proyecto con préstamo obtenemos que el VPN = 343,5 y la TIR = 47,5%, lo que nos llevaría a aceptar un proyecto que inicialmente consideramos no factible.



Supongamos ahora que hemos decidido aumentar el porcentaje del capital a ser financiado al 75%, en la siguiente tabla se muestra como quedarían los flujos de efectivo de cada una de las alternativas: 




Al calcular el VPN y la TIR del proyecto financiado obtenemos que el valor presente neto es igual a 602,3 y la tasa interna de retorno es de 101,1%, lo que una vez más nos llevaría a aceptar un proyecto que inicialmente habíamos descartado.  

Podemos observar que al considerar conjuntamente la inversión y el financiamiento a la hora de evaluar el proyecto, el VPN y la TIR aumentan a medida que se incrementa el porcentaje financiado, lo que nos llevaría a aceptar un mal proyecto. Esto se debe a que en general si "la TIR del proyecto es mayor que la tasa de interés multiplicada por (1 + la tasa del impuesto sobre la renta), por efecto del apalancamiento, la TIR del proyecto con financiamiento parecerá mejor que la del proyecto sin financiar" (Lelic, 2008).

Siguiendo esto, podemos concluir que un buen proyecto será mucho mejor si es muy apalancado, por el contrario un mal proyecto muy apalancado será una pesadilla. 

Enfoques financieros para la evaluación de proyectos apalancados 

Para evitar el riesgo de cometer un error al aceptar un proyecto financiado con deuda, existen un conjunto de métodos que nos permiten tomar en cuenta el costo del capital y el préstamo para la evaluación, incluyendo de esta manera los diferentes niveles de riesgo asociados a utilizar fondos propios y prestados. 

El primer enfoque es el conocido como el costo promedio ponderado del capital o WACC, por sus siglas en inglés. La tasa WACC la utilizamos para descontar los flujos de efectivo del proyecto en el caso de que la deuda constituya un porcentaje fijo del valor presente del proyecto a lo largo de su vida.

La tasa WACC se calcula utilizando la siguiente expresión matemática:




Donde

D: Deuda

E: Capital privado

V: Es el valor total de la inversión inicial del proyecto D + E

rd: Es el costo de la deuda, que e caso de que sea bancaria se representa con la tasa de interés del crédito

re: Es el costo del capital invertido o el rendimiento que esperan recibir los accionistas por su inversión

(1 - t): Es el escudo impositivo

Para evaluar un proyecto apalancado utilizando la tasa WACC recurrimos a la siguiente expresión matemática:



El otro enfoque utilizado en la evaluación de proyectos con apalancamiento o deuda es el conocido como Valor Presente Neto Ajustado, este método se utiliza cuando la deuda no es un porcentaje fijo del valor presente de los flujos de efectivo del proyecto.

El cálculo del valor presente neto ajustado se realiza adicionando al valor presente neto del proyecto los efectos secundarios de la deuda. El más importante de estos efectos es el escudo fiscal, ya que al descontar los intereses que genera el crédito del impuesto sobre la renta, se obtienen un beneficio.

La expresión matemática para el cálculo del valor presente neto ajustado es la siguiente:

VPNA = VPN + Efectos de la Deuda 

En caso de que ambos métodos tomen solo el escudo fiscal como efectos de la deuda, los resultados obtenidos para determinado proyecto evaluado con la tasa wacc o el VPNA serán similares.

Bibliografía consultada

Garay, U y González, M. (2007). Fundamentos de finanzas con aplicaciones al mercado venezolano. Ediciones IESA, Caracas, Venezuela

Lelic, Rifat. (2008). Lecciones de ingeniería económica y finanzas. Editorial Nueva Librería. Buenos Aires, Argentina.


¿Cómo incluir los impuestos en el flujo de caja de un proyecto?

Un elemento importante que debemos tomar en cuenta a la hora de construir el flujo de caja de nuestro proyecto y evaluarlo, es la incidencia que los impuestos pueden tener en este y en los resultados del valor presente neto y la tasa interna de retorno.

En la evaluación de proyectos por lo general tomamos en cuenta dos tipos de impuestos:

Los de suma fija, como el impuesto sobre la renta o a las ganancias, que no son más que un porcentaje fijo sobre el resultado estimado del proyecto para cada uno de los períodos de su vida útil. Como ejemplo, supongamos que hemos estimado los estados financieros de un proyecto cuya duración es de 4 años y que la contribución impositiva con la que se debe cumplir en esta economía hipotética por la generación de rentas es del 30%, dada esta información obtenemos la siguiente tabla.


Ya que los impuestos representan una salida de efectivo en cada uno de los períodos estos deberían incorporarse con signo negativo al flujo de caja, por lo que en el período 1 tendríamos una erogación de 45, en el dos una de 75 y en el 3 y 4 una de 120 unidades monetarias o de una manera más gráfica:


La otra obligación de carácter fiscal que por lo general tomamos en cuenta es el impuesto al valor agregado o IVA el cual es un impuesto indirecto que se aplica sobre el consumo de bienes y servicios. A diferencia del impuesto sobre la renta, el cálculo del flujo de caja del IVA de un proyecto es un poco más complicado ya que debemos tomar en cuenta el crédito fiscal.

Cada vez que compramos un producto o contratamos un servicio para el proyecto debemos pagar un porcentaje por concepto de IVA que es retenido por el vendedor, de igual manera cada vez que nuestro proyecto vende algún bien o servicio retenemos una cantidad de dinero del comprador por el mismo motivo. En el primer caso estamos generando un saldo a favor que debemos deducir del monto que hemos retenido por nuestras ventas a la hora de declarar y pagar ante el fisco.

Por ejemplo, supongamos que tenemos un proyecto cuya inversión inicial consiste en la adquisición de una maquinaria cuyo precio es de 100 unidades monetarias, una vida útil de 4 años y cuando proyectamos las ventas y las compras anuales obtenemos que serán iguales a 190 y 143 unidades monetarias, adicionalmente sabemos que el porcentaje que se paga por IVA es del 21%, ordenando toda esta información en una tabla tenemos:


Saquemos ahora los montos correspondientes al impuesto para calcular su flujo de efectivo o caja.


En el período 0 realizamos la compra de las maquinarias correspondientes a la inversión inicial y hacemos además un desembolso de 21 unidades monetarias correspondientes al pago de IVA por lo que hemos adquirido. Este monto constituye un crédito fiscal a nuestro favor.

En el período 1 tenemos una posición IVA ventas de 40 unidades monetarias mientras que la posición por compras es de 30. Al realizar la resta entre estos dos montos para determinar cuánto debemos entregar al fisco nos da como resultado 10 unidades monetarias, sin embargo, al tener un crédito fiscal de 21 no es necesario que hagamos el pago en este período, ya que se deduce de este saldo a favor.

En el período 2 se repite esta situación, al calcular el monto que debemos pagar al ente fiscal resulta que son 10 unidades monetarias, sin embargo, como aun tenemos un crédito por 11 unidades monetarias, este pago se deduce de este monto.

En el período 3 nuestro crédito fiscal se ha reducido a 1 unidad monetaria, razón por la cual debemos entregar al fisco 9 unidades monetarias por concepto de IVA.

Finalmente en el período 4 nuestro crédito fiscal se ha agotado por lo que debemos declarar y entregar al fisco 10 unidades monetarias de IVA, el total de lo que hemos retenido por las ventas restando lo que nos han retenido por las compras que hemos realizado. Una vez que el crédito fiscal se ha igualado a 0 y que la recaudación es el saldo entre el IVA ventas y compras, decimos que el proyecto está en régimen.

En cuanto al flujo de caja del proyecto podemos observar que en el período 0 hay una salida de efectivo de 21 unidades monetarias, pero, estas entran nuevamente durante los períodos 1, 2 y 3 por efecto del crédito fiscal, recuperándose el IVA de la inversión inicial. Saludos y hasta un próximo post.

Referencia: Lelic, Rifat. Lecciones de Ingeniería Económica y Finanzas. Nueva Librería, Buenos Aires, Argentina, 2008.

Hoja para el cálculo del Valor Presente Neto y la Tasa Interna de Retorno


El post de esta semana complementa a los que ya he publicado sobre los temas del valor presente neto y la tasa interna de retorno y su utilidad para la evaluación de proyectos de inversión.

En el link que les dejo a continuación, encontrarán una sencilla tabla de Excel que me suministró un profesor en mis años de universidad, con ella podrán realizar los cálculos de estás dos variables y establecer si su proyecto es rentable o no desde la óptica económica – financiera.

http://www.box.net/shared/jkln2dbdv4

La tabla que conseguirán al descargar y abrir el archivo es bastante sencilla y les permitirá hacer una evaluación de su proyecto con un horizonte de vida de cinco años, esto no es restrictivo, pueden modificar el horizonte temporal, arrastrando las formulas por el número de períodos que deseen.

Encontrarán en el borde izquierdo las categorías a que corresponde cada una de las filas y en la tabla podrán observar unas casillas cuyos bordes están en diferentes colores, es en estas donde vaciaremos la información que nos permitirá calcular el VPN y TIR.

En primer lugar vamos a llenar la celda de bordes rojo, en ella colocaremos, con signo negativo, el monto correspondiente a la inversión inicial. Este monto incluye todos los desembolsos en los que debemos incurrir para desarrollar nuestro proyecto.

Luego en la celda de bordes color verde, colocaremos el ingreso que estimamos obtendremos en el primer año de operación, resultado de las ventas de los productos o servicios que generaremos con el proyecto.

En la celda de color azul colocaremos los egresos estimados para el primer año, en estos debemos incluir todos los gastos fijos y variables de la operación, tomando en cuenta los gastos financieros en el caso de que hayamos utilizado un crédito bancario para financiar nuestro proyecto.

Por último, colocamos en la casilla color amarillo, correspondiente al costo del capital, nuestra tasa mínima requerida de rendimiento, que como recordaremos es la tasa de interés que esperamos recibir por nuestra inversión y que por lo general es igual al rendimiento que obtendríamos colocando nuestro dinero en una cuenta bancaria.

Las formulas con las que se construyó la tabla, contempla un incremento del 20% en los ingresos por ventas y un 5% en los egresos, cada año. Estos parámetros también pueden sustituirlos por aquellos que se asemejen más a sus estimaciones.

Resultados del cálculo del VPN y TIR

Como recordaremos, para considerar que un proyecto es rentable desde el punto de vista económico – financiero, debemos obtener de su evaluación un valor presente neto positivo y una tasa interna de retorno mayor a la tasa mínima requerida de rendimiento o costo de capital.

Una vez que vaciemos toda la información en la tabla, está nos generará los resultados de ambas variables y podremos saber si nuestra inversión será rentable o no. Tendremos que observar entonces las celdas C19 y C20 y utilizar esos resultados para nuestro análisis.

Espero que esta tabla les sirva de ayuda y guía en la evaluación de sus proyectos, cualquier duda no dejen de formularlas a través de los comentarios de este post y con gusto las responderemos.

Métodos Alternativos Para la Evaluación de Proyectos, La Tasa Interna de Retorno


Hace unas cuantas semanas escribí sobre el uso del Valor Presente Neto como mecanismo para la evaluación de proyectos. Ahora nos toca hablar de la Tasa Interna de Retorno (TIR), la cual es utilizada como método alternativo para determinar si la inversión que vamos a realizar es rentable o no.

La tasa interna de retorno se define como la tasa de rendimiento que hace que el valor presente neto de nuestro proyecto o inversión sea igual a cero. Si recordamos la fórmula del VPN:

VPN = - Io + Σ (FC / (1 + r) ⁿ)

Donde:

Io: es la inversión inicial que debemos hacer para desarrollar el proyecto.

FC: son los flujos de caja que generará el proyecto, en cada período, una vez que esté operativo.

r: la tasa de rendimiento que esperamos obtener por nuestra inversión, también conocida como tasa mínima requerirá de rendimiento.

n: es el número de períodos.

Y sustituimos r por la TIR, obtendremos como resultado de la operación matemática que el valor que tomará el VPN será nulo.

La tasa interna de retorno, como solía decir mi profesora de economía de empresas en la universidad, es la tasa de rendimiento efectivo que nos generará el proyecto, una vez que empecemos a recibir los frutos provenientes de la comercialización de los bienes o servicios que este genere.

Para explicarlo de una manera un poco más sencilla, cuando invertimos recursos en un proyecto debemos tener en cuenta dos tasas de rendimiento: la primera es nuestro costo de oportunidad representado por r, que es la tasa de mercado o mínima que esperamos recibir por nuestro dinero y la segunda es la TIR que es el rendimiento que realmente devolverá el proyecto por los recursos invertidos.

El cálculo e interpretación de resultados de la Tasa Interna de Retorno

El cálculo de la tasa interna de retorno se realiza a partir de la ecuación del valor presente neto. Como dijimos anteriormente la TIR es la tasa de rendimiento que hace que la VPN sea igual a cero. Lo que hacemos entonces es igualar la ecuación a este valor y despejar la variable tasa interna de retorno:

0 = - Io + Σ (FC / (1 + TIR) ⁿ)

Realizar este cálculo sin la asistencia de una calculadora financiera o de un programa como Excel es bastante complicado, de hecho una de las razones por las cuales el método de la TIR se encuentra en desventaja ante el VPN a la hora de evaluar la rentabilidad del proyecto, es esta complejidad.

Obviemos entonces el cálculo de esta variable y pasemos a la manera como debemos interpretar sus resultados.

Una vez que hemos obtenido el valor de la Tasa Interna de Retorno, comparamos este con la rentabilidad mínima o de mercado (r), que esperamos obtener por nuestra inversión en el proyecto.

Aquí se presenta una nueva dificultad a la hora de utilizar el método TIR para evaluar proyectos de inversión, ya que la interpretación de los resultados dependerá de como sea el flujo de caja de dicho proyecto.

Si estamos ante un proyecto de inversión estándar, donde el flujo de caja está compuesto por un flujo inicial negativo y el resto de los flujos a lo largo del tiempo son positivos, los resultados de la TIR se interpretan de la siguiente manera.

Una TIR > r significa que la rentabilidad del proyecto es superior a la del mercado o que esperamos obtener por nuestra inversión, razón por la cual la decisión correcta es desarrollar el proyecto.

Si la TIR = r eso nos pondría en una situación en la que podríamos escoger realizar el proyecto o no, seríamos indiferente ya que cualquiera que sea el camino elegido obtendríamos el mismo rendimiento.

Y por último si la TIR < r, el retorno del proyecto es inferior a la rentabilidad de mercado, razón por la cual no deberíamos llevarlo a cabo.

Este tipo de proyectos, con un flujo de caja como el descrito inicialmente, son aquellos donde un inversionista coloca una suma de dinero esperando obtener en el futuro una tasa de rendimiento superior a la del mercado. Un dato interesante en este caso es que los resultados del VPN y la TIR nos llevarían a tomar las mismas decisiones con respecto a si llevar a cabo o no el proyecto, razón por la cual podríamos usar cualquiera de las dos variables para evaluar la rentabilidad.

Ahora bien, existen proyectos donde los flujos de caja esperados cambia de signos a lo largo del tiempo, en estos casos existirán múltiples tasas internas de retorno, tantas como cambios de signo en los flujos de efectivo. Por lo tanto la recomendación es utilizar el valor presente neto como mecanismo para determinar si este tipo de proyectos es rentable o no.

Un tercer inconveniente para el uso de la TIR a la hora de determinar la factibilidad de un proyecto, es su incapacidad para evaluar iniciativas de diferentes tamaños. Si estamos comparando dos proyectos con la finalidad de elegir uno de ellos para invertir nuestros fondos, la TIR por ser un valor relativo, nos podría llevar a inclinarnos por la alternativa menos ventajosa. Observemos este ejemplo en el cual se comparan dos proyectos de inversión:

Proyecto 1

Inversión: - 1.000.000

Flujo de Caja: 1.800.000

TIR: 80%

VPN: 500.000

Proyecto 2

Inversión: - 10.000.000

Flujos de Caja: 14.000.000

TIR: 40%

VPN: 1.666.667

Si basamos nuestra decisión en la TIR estaríamos eligiendo el proyecto 1, el cual tiene un menor valor presente neto, esta decisión nos llevaría entonces a obtener menos dinero del que ganaríamos si escogemos la opción número 2. La pregunta es entonces, qué preferimos como inversionistas más o menos? La respuesta es obvia deberíamos elegir el proyecto 2 con un VPN mayor.

Como hemos visto, la TIR a pesar de ser una alternativa válida para la evaluación financiera de proyectos, en muchos casos podría llevarnos a tomar decisiones erradas, por esta razón es recomendable utilizar siempre el valor presente neto como principal herramienta para determinar la factibilidad económico - financiera de un proyecto o para compararla con los resultados obtenidos utilizando otros métodos y tomar las decisiones correctas.

Referencias:

El ejemplo que aparece en este artículo fue tomado del libro Fundamentos de Finanzas, escrito por Urbi Garay y Maximiliano Gonzales y editado por Ediciones IESA en Caracas, Venezuela en el año 2007.

También se uso como referencia el libro Formulación y Evaluación de Proyectos escrito por Adolfo Blanco y editado por Editorial Texto en Caracas, Venezuela en el año 2006.

Análisis financiero de proyectos de inversión, el VPN


Una de las definiciones más complejas en el ámbito de proyectos es la del valor presente neto VPN. Esta herramienta extraídas de las finanzas es utilizada, junto a la Tasa Interna de Retorno, para determinar si un proyecto de generación de ingresos será rentable y en base a este resultado decidir si se ejecutará o no.

En este post trataremos de explicar que es el VPN y cómo interpretar los valores que este puedan tomar cuando estamos evaluando un proyecto de inversión privada.

El valor del dinero en el tiempo

Lo primero que debemos saber para entender esta herramienta y poder utilizarla de manera efectiva, es que el valor del dinero varía en el tiempo. Ustedes tal vez se pregunten cómo esto puede ser posible y haciendo uso de la razón lleguen a la conclusión de que el billete de 50 bolívares o dólares que tiene en el bolsillo hoy, será el mismo mañana, dentro de un mes o de un año.

En cierta forma, esta conclusión es correcta ya que el valor nominal del dinero, es decir, el numerito escrito sobre el billete, no va a cambiar. Sin embargo háganse la siguiente pregunta: si una persona les ofrece 1.000 dólares hoy o 1.000 dólares dentro de un mes, ¿qué opción elegirían? Siguiendo el comportamiento racional, seguramente preferirían tener esos 1.000 dólares en estos momentos en sus bolsillos, colocarlos en una cuenta bancaria y obtener intereses por esta inversión, que esperar al futuro, el cual está lleno de incertidumbre y en el que habrían perdido un mes de rendimiento.

Este simple razonamiento nos permite comprender cómo nosotros, los seres humanos, tenemos preferencias por aquellos flujos de efectivo que se producen primero. Este principio financiero determina que el valor del dinero varíe a lo largo del tiempo, siendo una cantidad recibida hoy más valiosa que la misma suma recibida en el futuro y viceversa.

A esta explicación podríamos agregarle otro elemento: la inflación. A pesar de que el análisis matemático financiero por lo general se realiza a precios constantes, en la vida real, si estamos en economías inflacionarias, el poder de compra de nuestro dinero disminuirá a lo largo del tiempo.

Una vez entendido porque el valor del dinero varía en el tiempo pasemos a definir que es el VPN.

El valor presente neto (VPN)

El valor presente se define como “el valor descontado de los flujos de caja (el efectivo producido por el proyecto una vez que este entra en operación) que se generarán en el futuro”. Esta definición no es nada clara y mucho menos para aquellas personas que aunque están involucradas en el desarrollo de proyectos de inversión, no tienen formación en finanzas, sin embargo un ejemplo seguro nos ayudará a explicar de qué se trata.

Supongamos que estamos interesados en tener un pequeño negocio de venta de pasteles, hacemos nuestro estudio de mercado y técnico y proyectamos nuestras ventas por los siguientes tres meses.

Nuestro negocio tiene previsto abrir sus puertas el día 1 de Enero, según nuestros estudios previos estimamos que: el día 1 de Febrero habremos obtenido ingresos (ventas – costos) de 10, el día 1 de Marzo por un valor de 35 y el día 1 de Abril por 56. Tenemos entonces tres montos de dinero en tres momentos diferentes en el tiempo.

Tenemos un momento cero o de arranque (1 de Enero)

Un momento uno con ingresos de 10, un momento dos con ingresos de 35 y un momento tres con ingresos de 56.

Supongamos además que la tasa de descuento, que representa el mínimo rendimiento que esperamos recibir por nuestra inversión es de 10%.

Ahora bien, nos interesa saber el valor de esos montos el día de hoy, qué hacemos, a través de una operación matemática conocida como descuento calculamos o traemos los montos obtenidos en los momentos uno, dos y tres al momento cero. Cómo se hace esto, utilizando la siguiente fórmula:

VP = (10 / (1 + 10%)) + (35 / (1 + 10%) ²) + (56 / (1 + 10%)³)

Esta operación matemática nos permite comparar (sumar o restar) montos de dinero ubicados en momentos diferentes del tiempo, trayéndolos todos a un punto particular, en nuestro caso el 1 de Enero.

Notemos que en los componentes dos y tres de la formula los divisores están elevados a la segunda y tercera potencia, estos súper índices representan el período de tiempo en el que se ubica este flujo de efectivo.

Hagamos la operación con nuestro ejemplo a ver que resulta:

VP = 9,09 + 28,92 + 42,07 = 80,08

Como podemos ver, el equivalente al monto igual a 10 correspondiente al momento 1, en el momento 0 es igual a 9,09. Y a medida que el flujo de efectivo se aleja más de nuestro punto inicial, su disminución al descontarlo es mayor, como se refleja en los montos correspondientes al momento 2 y 3, que pasan al ser descontados de 35 a 28,92 y de 56 a 42,07 respectivamente.

El monto calculado, 80,08, es el valor presente de los flujos de efectivo obtenidos por nuestra venta de pasteles en los momentos 1, 2 y 3. Una vez más y en simples palabras, lo que hicimos fue “traernos” las cantidades de efectivo generadas en el futuro, a través de una operación matemática, al día de hoy para poder sumarlas.

Ahora bien, una vez que hemos calculado el valor presente necesitamos conocer cuál es el valor presente neto o VPN para poder evaluar nuestro proyecto financieramente. Este valor es el resultado de restar el valor presente menos la inversión inicial de nuestro proyecto.

Siguiendo con nuestro ejemplo, supongamos que la inversión inicial para poder montar nuestra venta de pasteles fue de 60. Nuestro valor presente neto será entonces el resultado de:

VPN = 80,08 – 60 = 20,08

Se preguntarán por qué restar, la respuesta es la siguiente. En finanzas todas aquellas cantidades de dinero que representen una entrada tendrán signo positivo y aquellas que representen salidas signo negativo. En nuestro cálculo, la inversión inicial (- 60) representa una salida de dinero, el cual utilizamos para poner en marcha nuestra venta de pasteles, por esta razón tiene signo negativo. En el caso del valor presente (80,08), este representa nuestro ingreso o entrada, he ahí el porqué de su signo positivo. Siguiendo el principio de algebra básica que dice que cantidades con signos diferente se restan, tenemos entonces que el VPN es el resultado de la sustracción de los flujos de efectivo descontados menos la inversión inicial.

Interpretación de los resultados del VPN

El valor presente neto puede tomar valores mayores, menores e iguales a cero. Ahora bien cómo debemos interpretar el signo de este resultado a la hora de evaluar un proyecto de inversión.

Si el valor presente neto es positivo o mayor que cero es un indicativo de que nuestro proyecto será rentable (es factible desde el punto de vista financiero) y por tal razón la decisión que deberíamos tomar según este resultado es la de ejecutar nuestra iniciativa. Cómo llegamos a esta conclusión, sencillo: un VPN positivo quiere decir que nuestro proyecto es capaz de generar suficiente dinero para que recuperemos lo que invertimos en él y además nos quede una ganancia.

En el caso de nuestra venta de pasteles invertimos 60 y en la operación durante los tres primeros meses obtuvimos 80,08 en valor presente. Nuestro VPN será igual a 20,08 ya que pudimos, con el dinero obtenido por nuestro negocio, recuperar lo que invertimos y generar un rendimiento.

En caso contrario, un valor presente neto negativo o menor que cero, nos indicará que el proyecto no es factible y la decisión correcta será no ejecutarlo. La razón es que si el resultado que obtenemos es de signo negativo quiere decir que nuestro proyecto no es capaz de producir suficiente dinero para que recuperemos lo que invertimos en él.

Y finalmente un valor presente neto igual a cero nos indicará que el proyecto solo producirá lo suficiente para que recuperemos la inversión, en este caso tampoco ejecutamos la iniciativa dado que seguro encontraremos una opción de inversión que nos permita obtener un mayor rendimiento.

Por lo general la evaluación financiera de proyectos de inversión realizada con el cálculo y análisis de VPN es complementada con el análisis de la tasa interna de retorno y de sensibilidad, de los cuales estaremos hablando en un futuro post.

Nota: Los proyectos de generación de ingreso o inversión privada, son aquellos ejecutados generalmente por empresas o entidades privadas cuyo principal objetivo es generar bienes o servicios que se comercialicen en el mercado y generen una ganacia por su venta.

Fuentes consultadas:

Garay, U y González, M. (2005). Fundamentos de Finanzas. Ediciones IESA, 2da Edición. Caracas, Venezuela.

Blanco, A. (2006). Formulación y Evaluación de Proyectos. Editorial Texto. 5ta Edición. Caracas. Venezuela.