Este blog fue creado por dos razones fundamentales, la primera tratar de dar respuesta a las innumerables dudas que se nos presentan a la hora de formular, gestionar o evaluar un proyecto y la segunda las enormes ganas que tenía de escribir nuevamente. Trataré entonces de aclarar a los lectores y en muchos casos a mi mismo algunas de las dudas más frecuentes que se nos presentan cuando trabajamos en proyectos.
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Cómo determinamos el nivel de producción de nuestro proyecto
Uno de los elementos fundamentales que debe determinar todo emprendedor a la hora de desarrollar su proyecto es la cantidad de bienes y/o servicios que debe producir, dados los recursos con los que cuenta, para poder ser eficiente. Una vez establecido esto podemos conocer cuál será nuestra oferta, cuota que podemos ocupar en el mercado y el precio al que podemos ofrecer nuestros bienes para cubrir los costos y obtener alguna ganancia, entre otras cosas.
En este post trataré de simplificar, a pedido de un amigo que está dando los primeros pasos en su proyecto, el proceso que nos lleva a tomar la decisión de cuanto producir, de manera tal que podamos utilizar nuestros recursos escasos de la manera más productiva posible.
La combinación de los factores de la producción
La producción de bienes y servicios consiste en la transformación de un conjunto de insumos, los cuales son agrupados por la teoría económica en trabajo (mano de obra), capital (maquinarias y equipos) y tierra, en el producto final que ofreceremos. Las formas en que podemos combinar estos factores para obtener un determinado nivel de producción en un tiempo dado son infinitas. Supongamos que hemos decidido fabricar zapatos, para lograr 20 pares por semana podemos ocupar a un trabajador y dos maquinas, a dos trabajadores y una maquina o a tres trabajadores y ninguna maquina y así sucesivamente.
Esto se repite para cada nivel de producción, es decir si queremos producir 30 pares de zapatos en una semana tendremos también infinitas combinaciones de factores que nos permitirán obtener ese resultado.
Es aquí donde se nos presenta la primera dificultad, debemos elegir entre todas las combinaciones posibles, aquellas que nos garanticen la eficiencia técnica o en otras palabras los mayores niveles de producción en un período de tiempo determinado para cada combinación de insumos. Para entender mejor el proceso de elección quedémonos en el caso en que el nivel de producción es igual a 20 pares de zapatos por semana y de las infinitas combinaciones de factores elijamos tres con la finalidad de compararlas:
a.- 4 personas y 2 maquinas
b.- 3 personas y 1 maquina
c.- 2 personas y 2 maquinas
Si observamos las combinaciones a y b podemos notar que para alcanzar los 20 pares de zapatos con a estaríamos utilizando una persona y maquina más que si lo hacemos con b, dado esto podemos considerar que a no es eficiente técnicamente ya que con menos cantidad de trabajadores y maquinarias podríamos obtener el mismo resultado y utilizar los factores adicionales, al trabajador y maquina restante, para realizar cualquier otra actividad.
En cambio en la combinación c se da una sustitución entre los factores, en comparación con b, estoy dejando de ocupar a un trabajador y sustituyéndolo por una maquina más para obtener el mismo nivel de producción, razón por la cual podemos considerar a estas dos combinaciones como eficientes técnicamente.
Las distintas combinaciones de factores nos determinan diferentes niveles de producción que pueden ser alcanzados en una unidad de tiempo y se representan con lo que se conoce como las curvas isocuantas (las distintas combinaciones de factores o insumos que generan un mismo nivel de producción)
Siguiendo con nuestros pares de zapatos supongamos que la curva número 1 corresponde a 20 en una semana, la 2 a 30 y la 3 a 40 pares y los puntos de cada curva nos muestran las combinaciones eficientes de trabajo y capital para alcanzar esos niveles de producción.
La restricción presupuestaria
Luego que conocemos las distintas maneras en que podemos combinar nuestro recurso humano, maquinarias, equipos y demás insumos para producir, debemos determinar cuál es el nivel de producción que efectivamente podremos alcanzar. Por lógica seguramente nos gustaría poder producir los 40 pares de zapatos a la semana, ubicándonos sobre la curva número 3, sin embargo, el nivel de producción estará determinado por nuestro presupuesto o la cantidad de dinero con que contamos para contratar o pagar los insumos que necesitamos.
Supongamos que contamos con 30 unidades monetarias para poder producir nuestros zapatos, además sabemos que el salario de un trabajador es igual a 5 y que la maquina cuesta 10. Tomado en cuenta esto estaríamos en la capacidad de pagar a 6 trabajadores sin maquinas, 6 maquinas sin trabajadores, 2 trabadores y 2 maquinas, 4 trabajadores y 1 maquina y así todas las combinaciones que cumplan con nuestra restricción presupuestaria representada por:
5T + 10M = 30
Donde 5 es el salario del trabador, T el número de trabajadores, 10 el costo de las maquinas, M su número y 30 nuestro presupuesto.
Cuál debe ser nuestro nivel de producción
Hasta ahora tenemos un conjunto de curvas que representan diferentes niveles de producción y una curva presupuestaria, cómo hallamos la producción óptima de nuestro negocio.
Esta estará determinada por el punto de tangencia entre la restricción presupuestaria y la curva más a la derecha del gráfico que esta pueda alcanzar. Veamos el siguiente gráfico:
Supongamos que la curva o isocuanta corresponde a la producción de 20 pares de zapatos y esta es la que podemos alcanzar con nuestro presupuesto (la línea roja), al representar este nuestro mayor nivel de gasto posible. Tendríamos entonces que producir 20 pares de zapatos en vez de 30 o 40 simplemente porque nuestros recursos solo alcanzan para ese nivel de producción.
El punto de tangencia además nos indica algo más, la combinación eficiente desde el punto de vista técnico y económico (la combinación de insumos que nos garantiza la mayor cantidad de producto posible, en un tiempo determinado dado nuestro presupuesto o lo que podemos pagar). Si este punto de tangencia correspondiese a la combinación c de nuestro ejemplo tendríamos entonces que ocupar a dos trabajadores y dos maquinas para lograr producir 20 pares de zapatos en una semana.
Más allá de dar una cátedra sobre la teoría de la producción, lo que quiero que quede claro con este post es que existe una manera de determinar el nivel de producción óptima y que como emprendedores debemos tomarla en cuenta para ser eficientes y exitosos. En resumen debemos conocer qué insumos necesitamos, como combinarlos y elegir la combinación que podamos pagar y nos genere la mayor cantidad posible de bienes y servicios.
Para ahondar más en estos temas los invito a revisar la teoría de la producción en cualquier texto de economía.
Fuentes consultadas: Microeconomía de Juan Fernandez y Juan Tugores, publicado por Mc Graw Hill, 1.998.
¿Por qué es importante controlar el costo, el tiempo y la calidad de los proyectos?

La gerencia de proyectos podemos definirla como el arte de lograr, con recursos escasos, satisfacer las necesidades de mercado o sociales que han dado origen al esfuerzo o intervención, dentro del costo presupuestado, el tiempo establecido y la calidad planteada.
Todas las personas que hemos estado involucradas en algún proyecto sabemos que el gran esfuerzo inicial que realizamos planificando va en función de no gastar más, no retrasarnos ni un día en la ejecución y obtener un producto según las características que especificamos debería tener para que los clientes estén contentos con él.
En el caso de proyectos de inversión o privados, el control de los costos, el tiempo y la calidad atienden a razones básicamente de mercado, mientras que en el caso de los proyecto de inversión y desarrollo o sociales entran en juego algunas consideraciones que a mi entender complementan a las de mercado a la hora de ser estrictos en el control de las tres variables antes mencionadas.
El control de los costos
La primera razón que viene a mi mente para explicar el por qué debemos controlar los costos del proyecto, es ese principio económico que reza que los recursos son escasos. Cuando decidimos invertir nuestros fondos en el desarrollo de un proyecto, nos encontramos con el hecho de que tenemos una cantidad limitada de dinero para ejecutarlo, contando tanto con los fondos propios como con aquellos que podamos obtener de algún financista.
Esto nos obliga a ser extremadamente cuidadosos con el uso de estos recursos. Ya que de no controlarlos podríamos malgastarlos y encontrarnos a mitad del proyecto sin dinero suficiente con el cual continuar con las actividades restantes.
Adicionalmente si el dinero proviene de una fuente externa, esta querrá saber cómo lo hemos usado en función del logro de los objetivos del proyecto. Así que el control del presupuesto nos ayudará en la rendición de cuentas.
La otra razón relacionada con los costos es el tema de la rentabilidad del proyecto. Todo proyecto tanto privado como social debe ser rentable, esto quiere decir que los costos deben ser superados por los beneficios que obtendremos una vez el producto que vamos a generar este en el mercado o siendo utilizado por los beneficiarios.
Si no controlamos efectivamente los costos, estos podrían aumentar haciendo que nuestro proyecto, que resultó rentable económica y financieramente en el estudio de factibilidad, deje de serlo, o en el mejor de los casos nos reporte un menor beneficio del esperado.
El control de los costos busca garantizar que seamos eficientes en el uso de los recursos del proyecto, garantizando la relación costos < beneficios que nos permitirá introducir al mercado un producto rentable o atender una necesidad social con el impacto necesario para mejorar la calidad de vida de un conjunto de seres humanos. Si malgastamos los recursos estaríamos desaprovechando una oportunidad para incrementar el bienestar y en el caso de los proyectos sociales estaríamos dejando sin cobertura a un grupo de personas cuya vida tal vez dependa de nuestra eficiencia en el manejo de los recursos del proyecto.
El control del tiempo
El control del tiempo está relacionado a dos cosas, primero al control de los costos, si nos retrasamos en la ejecución del proyecto seguramente nuestro costo aumentará con las consecuencias sobre la rentabilidad y eficiencia antes mencionadas. Y en segundo lugar hacer seguimiento estricto al cronograma nos permite garantizar la pertinencia del proyecto, es decir que lo que vamos a producir esté listo y en manos de sus consumidores finales en el momento justo.
Los proyectos privados son originados por la detección de una necesidad de mercado. Por ejemplo, una corporación determinó a través de un estudio a la conducta de los consumidores que estos estarían interesados en usar zapatos de color amarillo con una franja horizontal verde. Esto se convierte en una oportunidad para la corporación que de producir estos zapatos podrá satisfacer la necesidad de los consumidores apoderándose de un nicho de mercado desatendido y obteniendo beneficios extraordinarios.
Qué pasaría si esta corporación no desarrolla rápidamente estos productos, sus competidores quienes también hacen inteligencia de mercado identificarían la necesidad y podrían adelantársele a quienes inicialmente tuvieron la idea, apoderándose de sus beneficios y desplazándolos del mercado.
Como podemos ver, cuando de proyectos privados se trata la pertinencia es vital para poder competir y sobrevivir en el mercado.
Ahora bien la pertinencia en los proyectos sociales va más allá del mercado, aquí entran en consideración elementos de carácter ético que nos hacen mucho más responsables como equipo de proyecto a la hora de garantizar que se cumpla con el cronograma del mismo.
Supongamos que nuestro proyecto va en función de disminuir la incidencia de la malaria en una población determinada y para tal fin hemos planificado vacunar a mil personas y entregar mosquiteros en un lapso de un mes.
Si no somos capaces de garantizar que cumpliremos con el plan en el período de tiempo que hemos previsto, algunas de esas mil personas se quedarán sin cobertura y expuestas a contraer malaria y morir. Es por esta razón que considero que en el caso de los proyectos sociales nuestra responsabilidad a la hora de garantizar que los bienes del proyecto lleguen a tiempo es de suma importancia, porque una vez más, y como en el caso de la eficiencia en los costos, la vida de seres humanos puede depender de que tan rápido seamos en la provisión de determinado bien o servicio.
El control de la calidad
Cuando hablamos de la calidad nos referimos a que el bien o servicio que vamos a generar con el proyecto tenga los atributos necesarios para realmente satisfacer la necesidad que dio origen a la intervención.
En el desarrollo de proyectos podemos caer en la tentación de sacrificar calidad en función de minimizar costos y maximizar el tiempo, sin embargo y como dijimos al inicio del artículo la buena gestión del proyecto está en garantizar que el producto tenga la calidad esperada y se desarrolle con el costo y en el tiempo que hemos planificado.
Cuáles serían las consecuencias de no controlar la calidad, en el caso de un proyecto privado y siguiendo con el ejemplo de los zapatos amarillos y franja verde, supongamos que en nuestro afán de ser los primeros, decidimos que en vez de poner la franja verde de manera horizontal lo haremos diagonal. Cuando ese producto salga al mercado los consumidores no los comprarán ya que no cumplen con las necesidades que estos expresaron en el estudio previo que realizó la corporación. En conclusión proveer bienes cuyas características no satisfagan las necesidades que les dieron origen podrían generar grandes pérdidas al promotor del proyecto al no poder comercializar estos productos, porque simplemente no cumplen con las cualidades necesarias para que los consumidores quieran comprarlos.
De igual manera en el caso de los proyectos sociales debemos garantizar que los bienes o servicios que vamos a generar cumplan con la calidad planificada, en primer lugar por el tema ya comentado de la cobertura, no podemos dejar de atender a seres humanos…………y en segundo lugar porque al llevar adelante este tipo de proyectos estamos creando expectativas en personas que por lo general están en estados de pobreza y postración y a quienes debemos hacer todo lo posible por no defraudar.
Como hemos visto controlar el costo, el tiempo y la calidad es vital para garantizar que el proyecto cumpla con su función principal, mejorar la calidad de vida de las personas aumentando su nivel de bienestar. Como gestores o miembros de un equipo de proyecto tenemos una gran responsabilidad en el ejercicio de este control, si queremos garantizar el buen resultado de la iniciativa que hemos emprendido.
Cómo preparar el presupuesto del proyecto, el costo por actividades

Estimar los costos y preparar el presupuesto del proyecto son dos de las actividades más delicadas e importantes que debemos emprender a la hora de planificar nuestra acción, la razón es muy sencilla, si no estamos en la capacidad de realizar un cálculo cercano a la realidad, terminaremos solicitando fondos de más o de menos para financiar nuestro proyecto.
De repente piensen que el problema estaría solo en tener menos dinero del necesario, porque nos quedaríamos a mitad de la ejecución sin poder completar las actividades que nos resten, sin embargo, excedernos en el presupuesto podría afectar nuestro análisis de rentabilidad al sobrestimar los costos del proyecto, lo que podría llevarnos a una toma de decisión errada.
Según el PMI la estimación de los costos avanza en exactitud a medida que vamos transitando por el ciclo del proyecto, inicialmente contamos con estimaciones cuyo error puede estar entre un 50 y un 100% para terminar con una exactitud cercana al 90% a medida que vamos recabando mayor información.
Existen varios métodos para la estimación de costos, uno de ellos es el que se realiza calculando cuánto cuesta cada una de las actividades que realizaremos durante la ejecución del proyecto.
Para realizar esta estimación es necesario que contemos con un conjunto de insumos:
En primera instancia necesitamos conocer cuáles son las actividades que debemos realizar durante la ejecución del proyecto o lo que se conoce como la estructura desagregada de trabajo (EDT).
La EDT debe contener todas las actividades a realizar para alcanzar los objetivos que nos hemos planteado con el proyecto, se construye desmenuzando todo el esfuerzo en pequeñas partes que podamos controlar, esto significa que debemos desagregar hasta el punto mínimo en que podamos asignarles recursos, duración, costo y responsable a cada una de las partes.
Una vez que tenemos nuestro listado de actividades debemos asignarle a cada una los recursos que utilizaremos para realizarlas y la duración. Esto lo hacemos preguntándole a expertos, personas que hayan realizado actividades similares, y revisando experiencias previas que hayan sido documentadas y en las que estén presentes actividades muy parecidas a las que ejecutaremos durante el proyecto. De esta manera podremos determinar qué insumos nos harán falta y cuánto tiempo aproximadamente necesitaremos para culminar con cada actividad.
Con todos estos elementos procedemos entonces a asignar el costo a cada uno de los recursos que utilizaremos. Cómo conocer los precios de los insumos, de la misma manera que con las duraciones. Recurrimos a las experiencias previas, vamos al mercado a preguntar cuánto cuestan las cosas, pedimos cotizaciones, investigamos en internet y en cualquier otra fuente de información que este a nuestra disposición, etc.
Supongamos que nuestro proyecto consiste en preparar un pastel y para alcanzar nuestro objetivo diremos, simplificando bastante, que debemos cumplir con las siguientes 3 actividades:
1.- Colocar los ingredientes en un envase
2.- Mezclar los ingredientes
3.- Hornear el pastel
Estas 3 actividades representan nuestra estructura desagregada de trabajo, ahora vamos a asignarle duración e insumos a cada una:
Supongamos que la actividad 1, colocar los ingredientes en un envase, según la experiencia previa, tiene una duración de 15 minutos y los recursos que utilizaremos serán: un paquete de harina, una docena de huevos, un litro de agua, una barra de mantequilla y medio paquete de azúcar. Además de eso utilizaremos 15 minutos de mano de obra de la persona que realizará la actividad.
La segunda actividad dura aproximadamente 30 minutos y utilizaremos una batidora eléctrica y mano de obra, y por último la actividad 3 durará 60 minutos y utilizaremos un horno y mano de obra.
Tomando en cuenta esto y suponiendo que ya hemos investigado y determinado el costo de todos los insumos tenemos entonces:
Actividad 1: Colocar los ingredientes en un envase (Duración 15 minutos)
Insumos:
1 Paquete de harina (Costo 60 monedas)
1 Docena de huevos (Costo 10 monedas)
1 Litro de agua (Costo 5 monedas)
1 Barra de mantequilla (Costo 15 monedas)
½ Paquete de azúcar (Costo 20 monedas)
1 Persona (Costo 15 monedas)
Para calcular el costo total de la actividad 1, sumamos los costos individuales de cada insumo que utilizaremos. Tenemos entonces que: 60 + 10 + 5 + 15 + 20 + 15 = 125. La actividad 1 nos costará 125 monedas.
Procedemos de la misma manera con la actividad 2:
Actividad 2: Mezclar los ingredientes (Duración 30 minutos)
Insumos
1 Persona (Costo 30 monedas)
Costo total de la actividad 2: 30 monedas.
Es posible que se pregunten cómo se calcula el costo de la mano de obra y de los equipos que utilizaremos en el proyecto. En el caso del recurso humano, supongamos que las personas que hacen pasteles tienen un salario promedio en el mercado de 480 monedas por día de trabajo (días laborales de 8 horas de jornada). Calculamos entonces cuanto debería ganar esta persona por el período de tiempo que dure cada una de las actividades del proyecto en las que está involucrado. Si el promedio es 480 monedas por 8 horas diarias, eso quiere decir que por una hora de trabajo ganaría 480/8 = 60 monedas. Si estas 60 monedas las dividimos entre el número de minutos que tiene una hora, obtendremos como resultado que los pasteleros ganan en promedio una moneda por cada minuto de trabajo.
Volviendo entonces a la actividad 1 de nuestro ejemplo, si el pastelero ocupa 15 minutos de su tiempo en su desarrollo, ganará 15 monedas.
En el caso de los equipos es un poco más complicado, ya que debemos determinar la pérdida de valor que sufren estos insumos cada vez que los utilizamos, o lo que también se conoce como la depreciación del activo.
Bien ya hemos calculado el costo de 2 de las actividades de nuestro proyecto, supongamos que procedemos de la misma manera con la actividad número 3 y obtenemos como resultado que su costo total es de 40 monedas.
Pasemos entonces a determinar cuál es el presupuesto de nuestro proyecto, para esto solo debemos sumar el costo que hemos calculado para cada una de las actividades. La actividad 1 tiene un costo de 125 monedas, la actividad 2 de 30 y la actividad 3 de 40, sumando tenemos que el presupuesto del proyecto es: 125 + 30 + 40 = 195 monedas.
Este ejemplo aunque bastante sencillo nos muestra cómo a través del análisis de cada una de las actividades que componen nuestro proyecto podemos determinar cuanto dinero necesitaremos para desarrollarlo en su totalidad. Debo agregar, que en mi opinión este método además nos permite mantener un mejor control a la hora de administrar los fondos del proyecto, ya que conocemos cuánto debemos gastar para el desarrollo de cada actividad y como ese gasto estará distribuido entre los insumos que utilizaremos.
Fuentes consultadas:
Project Management Institute PMI. (2004). Project Management Book of Knowledge PMBOK.Estados Unidos de América
El valor ganado una herramienta para el seguimiento y control de los proyectos

Los proyectos están rodeados de una gran incertidumbre, esto se debe a que cada vez que desarrollamos alguno estamos emprendiendo una nueva actividad. No existen proyectos idénticos y por lo tanto tampoco contamos con un manual o receta cuyos pasos nos lleven, indefectiblemente a alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.
Por esta razón el seguimiento y control de las actividades de cada proyecto son determinantes para garantizar resultados óptimos. Dos de las variables fundamentales que deben ser monitoreadas y controladas durante el desarrollo de cualquier proyecto son el tiempo y el costo, estas junto a la calidad conforman la combinación de éxito para el proyecto, debemos producir bienes o servicios con la calidad planificada, al costo previsto y en el tiempo esperado.
Cuál es la importancia de desarrollar un proyecto cumpliendo con el cronograma, si estamos hablando de un proyecto privado este seguramente responde a una necesidad de mercado, identificada por la empresa que lo realizará y esta querrá introducir el bien o servicio que va a producir rápidamente, para apoderarse de la cuota de mercado antes de que sus competidores entren en la carrera desarrollando productos y/o servicios similares.
Si hablamos de un proyecto social, tal vez este desarrolle bienes y/o servicios de los que depende la vida de un conjunto de personas, como centros de salud, carreteras, centros educativos, drenajes, etc. Razón por la cual la creación de estos productos y la satisfacción de estas necesidades deben estar ajustadas al tiempo planificado.
En cuanto a los costos, un aumento no previsto de estos durante el desarrollo del proyecto puede acabar con la rentabilidad del mismo, convirtiéndolo en un proyecto no factible al no poder cubrir con los ingresos que se obtendrán por la comercialización de los bienes y/o servicios producidos, la inversión realizada para desarrollarlos.
En el caso de proyectos sociales puede que el sobre costo supere las ganancias de carácter social que generaría el proyecto, si lo desarrollamos estaríamos haciendo un uso ineficiente de recursos, que son escasos y que podrían estar siendo utilizados en llevar a cabo una intervención generadora de mayor beneficio.
Para hacer el seguimiento de estas dos variables a lo largo de la etapa de ejecución o desarrollo del proyecto existe una herramienta matemática muy útil y sencilla de utilizar. Esta herramienta es conocida como el método del valor ganado y consiste en hacer una revisión de cuanto se ha gastado en la ejecución del proyecto en un momento determinado y contrastarlo con lo que debería haberse gastado según la planificación y los resultados obtenidos, para determinar en qué magnitud el trabajo realizado ha contribuido efectivamente al logro de los objetivos del proyecto.
Supongamos que nuestro proyecto consiste en la construcción de una casa y hemos decido averiguar al tercer mes de la ejecución como vamos con respecto a los costos y el tiempo del proyecto.
Según lo que hemos planificado al tercer mes la casa debería tener cuatro paredes construidas por un costo de 100 unidades, cuando revisamos la ejecución del presupuesto nos damos cuenta de que efectivamente se han gastado las 100 unidades, lo que nos hace creer que estamos cumpliendo con el plan del proyecto.
Sin embargo y para asegurarnos de que la obra vaya según lo planeado, vamos a visitarla y allí constatamos que de las 4 paredes que deberían estar construidas solo se han levantado dos.
Estamos en presencia entonces de un retraso en el cronograma y de un sobre costo que afecta nuestro proyecto. De las 4 paredes que se deberían haber construido solo hay dos, razón por la cual podríamos decir que la obra tiene un retraso de 50% y estas dos paredes nos han costado las 100 unidades, el precio que planificamos para las 4 que deberían estar construidas, por lo que tenemos un sobre costo ya que cada una tiene un precio 50, en vez del 25 planificado.
Ordenemos estos datos para poder observarlos mejor:
Obra a construir: Paredes
Número de paredes planificadas a los 3 meses: 4
Costo planificado de la obra a los 3 meses: 100 unidades
Costo planificado por cada una de las paredes construidas: 25 unidades
Número real de paredes construidas a los 3 meses: 2
Costo real de la obra a los 3 meses: 100 unidades
Costo real por pared construida: 50 unidades
Como dijimos anteriormente, si basamos nuestra revisión del avance del proyecto solo en la ejecución del presupuesto podríamos pensar que todo va viento en popa, sin embargo cuando vamos al avance real de las obras vemos que no es así, de 4 paredes planificadas hemos construido solo 2 que nos han costado el doble de lo que teníamos previsto gastar en cada una de ellas.
Ahora bien, teniendo estos dato calculemos cual es el valor ganado de nuestro proyecto en el mes tres, esto lo hacemos multiplicando el trabajo que efectivamente se ha realizado, en este caso las dos paredes, por el costo planificado para ellas, 25 unidades, esto nos da como resultado 50 unidades.
Una vez calculado el valor ganado lo comparamos con el costo planificado de la obra a los 3 meses, 100 unidades.
El hecho de que el valor ganado sea inferior al costo planificado para la obra nos permite asegurarnos de que realmente hay un problema en nuestra ejecución, ya que el trabajo realizado debería haber contribuido en 100 unidades al logro del proyecto pero solo lo ha hecho en 50 unidades.
Luego de obtener este resultado nos damos cuenta de que estamos entonces frente a un sobre costo y/o a un retraso en la ejecución de nuestro proyecto, que debemos corregir para poder llegar a la meta.
Qué pasaría en caso contrario, si el valor ganado está por encima del costo planificado, seguramente estaríamos ahorrando parte del presupuesto y/o adelantados en las obras del proyecto con respecto al cronograma.
El escenario ideal es que el valor ganado sea igual al costo planificado, ya que en los casos anteriores se evidencia que hemos subestimado y sobreestimado los costos respectivamente y hemos incurrido en una mala planificación. Debemos recordar que planificar es vital en el desarrollo de los proyectos, por aquello de los riesgos que rodean este tipo de actividades.
El valor ganado y muchas otras herramientas de seguimiento y control nos permiten monitorear regularmente el avance de nuestros proyectos, para poder corregir a tiempo las desviaciones que puedan presentarse en el camino, ajustándonos lo más posible al plan, de esta manera seremos capaces de garantizar en una mayor medida el éxito en el logro de la meta.
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